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Carga de entrenamiento: cómo saber si entrenas demasiado

Tu reloj te dice «carga alta», pero tus piernas dicen otra cosa, o al revés. Esa cifra mide lo que te han costado tus sesiones, no tu fatiga. Aquí tienes cómo leerla y con qué cruzarla.

El equipo de KILYO

El entrenador deportivo que lee tus entrenamientos

6 min de lectura
Un atleta inclinado hacia adelante, con las manos cerca de los tobillos, sobre una pista de atletismo roja bajo un cielo despejado, en plena recuperación.
Foto: Philip Strong / Unsplash

La respuesta corta

Entrenas demasiado cuando la carga sube más rápido que tu recuperación y la fatiga y la bajada de forma se alargan. El consenso ECSS/ACSM de 2013 habla de «desadaptación prolongada». No hay un umbral mágico: sigue la tendencia de tu carga (Garmin la calcula sobre 7 días) y cruza esa tendencia con tu sueño, tu ánimo y tus ritmos.

Para recordar

  • La carga de tu reloj es una estimación de lo que te han costado tus sesiones, calculada a partir de la frecuencia cardíaca, no una medida de tu fatiga.
  • Garmin (EPOC) y Polar (TRIMP) no calculan la carga de la misma forma: sus cifras no se pueden comparar.
  • El ratio agudo:crónico y la regla del 10 % no son garantías demostradas; lo que importa es la tendencia de varias semanas.
  • Fatiga que dura, rendimiento a la baja y cambios de ánimo: es el momento de aligerar y de hablarlo con un médico.

Tu reloj muestra «carga alta» en rojo, tus piernas pesan y te preguntas si deberías bajar el ritmo. O quizá muestra «óptima» cuando llevas una semana durmiendo mal. ¿A quién haces caso?

La cifra de carga es útil, pero no mide la fatiga. Es una estimación de lo que tus sesiones le han costado a tu cuerpo. Para saber si entrenas demasiado, hay que leerla junto con lo que sientes y mirarla a lo largo del tiempo.

Qué mide de verdad la carga de entrenamiento

La carga externa es lo que has hecho: kilómetros, duración, desnivel. La carga interna es lo que eso le ha costado a tu cuerpo. Dos personas que hacen la misma salida de 15 km no pagan el mismo precio: una la asume con facilidad, la otra queda hecha polvo durante dos días. Cuando te preguntas si entrenas demasiado, lo que importa es la carga interna.

La percepción del esfuerzo de la sesión, sin sensor

Ejemplo: una sesión de 60 minutos con nota 6 sobre 10 da 360. Una salida de 90 minutos con nota 4 también da 360. No es la misma sesión, pero pesa lo mismo en tu semana. No necesitas reloj: es útil en natación, en el gimnasio o el día en que tienes la batería vacía.

Lo que calcula tu reloj

MarcaBase del cálculoLo que dice el fabricante
GarminEPOC (consumo de oxígeno después del ejercicio)Una estimación de la energía necesaria para recuperarse, acumulada durante los últimos 7 días
PolarTRIMP (estímulo de entrenamiento)Una «carga cardíaca» calculada después de cada sesión

Las dos marcas parten de bases distintas. Una carga de 400 en Garmin y una carga de 400 en Polar no significan lo mismo. Si cambias de reloj, empieza de cero: compara tu carga con tu propia carga, no con la de un amigo.

Por qué los umbrales mágicos no funcionan

El ratio agudo:crónico

Este ratio divide la carga reciente entre la de las semanas anteriores y busca una «buena zona». La idea atrae: una luz verde o una luz roja.

En 2020, una crítica publicada en el International Journal of Sports Physiology and Performance (Impellizzeri y sus colegas) concluye que ninguna evidencia respalda su uso para reducir el riesgo de lesión. También le reprocha que divida una medida continua en zonas arbitrarias y que suponga una relación de causa y efecto que nadie ha demostrado. Un ratio que parece bueno no es un seguro, y uno que parece malo no es una alarma.

La regla del 10 %

Otra referencia muy extendida: no aumentar el kilometraje más de un 10 % por semana. Un estudio de 2014 siguió durante un año a 873 corredores principiantes equipados con reloj GPS. En ese grupo, 202 se lesionaron. Quienes habían aumentado su distancia más de un 30 % en dos semanas no tenían una tasa global de lesiones significativamente distinta de quienes la habían aumentado menos de un 10 %.

Este trabajo se centra en principiantes y no dice que puedas permitirte cualquier cosa. Dice que una regla fija no basta para protegerte. Usa el 10 % como un orden de magnitud de prudencia y fíjate, sobre todo, en cómo responde tu cuerpo. Para organizar una semana sin precipitarte, estas 3 sesiones por semana son un buen punto de partida.

De la fatiga normal al sobreentrenamiento

Estar cansado después de una semana cargada es normal: es señal de que has estimulado tu cuerpo. El problema empieza cuando la fatiga no se va, aunque descanses.

El consenso de la sociedad europea (ECSS) y de la sociedad estadounidense (ACSM) de medicina del deporte, publicado en 2013, describe el sobreentrenamiento como una «desadaptación prolongada»: tu cuerpo ya no consigue adaptarse a lo que le pides. Entre los signos están la fatiga persistente, la bajada de rendimiento y los cambios de ánimo.

Lo que cuenta es la duración. Una semana difícil, con las piernas pesadas y una sesión fallida, no es sobreentrenamiento. Las semanas en que tus ritmos retroceden, duermes mal y ya no tienes ganas de entrenar merecen atención seria. La frontera entre sobrecarga y sobreentrenamiento sigue siendo difusa: no busques una etiqueta, busca la tendencia.

Las señales que conviene cruzar con el reloj

Los estudios respaldan el seguimiento de la carga a lo largo del tiempo; la lista siguiente viene sobre todo de la práctica de los entrenadores. Una sola señal no dice nada: lo que importa es que se acumulen:

  • El sueño: te cuesta dormirte o te levantas sin energía, varios días seguidos.
  • El ánimo y la motivación: aplazas las sesiones, estás irritable.
  • Las piernas: siguen pesadas varios días después de un esfuerzo normal.
  • La frecuencia cardíaca en reposo: está más alta de lo habitual varias mañanas seguidas.
  • El ritmo y la frecuencia cardíaca: con el mismo ritmo, tu frecuencia cardíaca es más alta, o con la misma frecuencia cardíaca, vas más lento.

Si la carga sube, se encienden dos o tres de estas señales y eso se prolonga, la recuperación no sigue el ritmo. Si la carga es alta pero duermes bien, tienes ganas y tus ritmos se mantienen, nada indica un problema.

Lo que puedes hacer desde tu próxima sesión

  1. Anota tu esfuerzo en los cinco minutos siguientes a la sesión, del 1 al 10, y multiplícalo por la duración.
  2. Anota cómo te sientes al despertar: sueño, energía y ánimo, en una palabra.
  3. Compara con tu propia tendencia: tu carga de esta semana frente a las anteriores, con el mismo método.
  4. Aligera si varias señales duran: una sesión menos o sesiones más suaves, en lugar de «compensar» forzando.
  5. Cambia una sola cosa a la vez: el volumen o la intensidad, no los dos a la vez.

KILYO lee las sesiones de tu reloj y detecta su evolución: un volumen que salta de una semana a otra, un ritmo que se mantiene o no, una frecuencia cardíaca que sube para el mismo esfuerzo, una regularidad que se pierde. Después ajusta tu plan en consecuencia.

Preguntas frecuentes

Mi carga en Garmin es «alta»: ¿tengo que bajar el ritmo?
No necesariamente. Mira primero cómo te sientes: sueño, ganas, piernas, ritmos. Una carga alta con buena forma es señal de un entrenamiento serio. Una carga alta con fatiga que no se va, sueño empeorado y ritmos en retroceso sí justifica aligerar unos días.
¿Es fundada la regla del 10 %?
Es una referencia de prudencia, no una garantía. En 873 corredores principiantes seguidos en 2014, un aumento de más de un 30 % en dos semanas no dio una tasa global de lesiones significativamente distinta de un aumento de menos de un 10 %. Sube de forma progresiva y escucha a tu cuerpo.
¿Cómo medir mi carga sin reloj?
Con el esfuerzo percibido de la sesión: una nota de esfuerzo del 1 al 10 multiplicada por la duración en minutos. Este método está validado en tipos de ejercicio muy variados (Foster y colegas, 2001).
¿Cómo saber si tengo sobreentrenamiento o solo estoy cansado?
La diferencia está en la duración. Una fatiga que desaparece tras unos días de descanso es normal. Si persiste, con un rendimiento a la baja y un ánimo que cambia, háblalo con un médico: solo un profesional de la salud puede decirte qué ocurre.

Fuentes

  1. Meeusen R., Duclos M., Foster C. et al. (2013). Prevention, diagnosis and treatment of the overtraining syndrome: joint consensus statement of the ECSS and the ACSM. Medicine & Science in Sports & Exercise. DOI
  2. Impellizzeri F. M., Tenan M. S., Kempton T., Novak A., Coutts A. J. (2020). Acute:Chronic Workload Ratio: Conceptual Issues and Fundamental Pitfalls. International Journal of Sports Physiology and Performance. DOI
  3. Nielsen R. Ø., Parner E. T., Nohr E. A., Sørensen H., Lind M., Rasmussen S. (2014). Excessive Progression in Weekly Running Distance and Risk of Running-related Injuries. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy. DOI
  4. Foster C. et al. (2001). A new approach to monitoring exercise training. Journal of Strength and Conditioning Research. DOI
  5. Garmin (s. f.). Manual de usuario fēnix 7, Estado de entrenamiento. Página del fabricante
  6. Polar Electro (s. f.). Manual de usuario Polar Unite, Carga cardíaca. Página del fabricante

Redactado con ayuda de IA.

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